Enclavada en la Sierra Espina, en las inmediaciones del Parque Natural de la Sierra de Espadán, a más de 800 metros de altitud. Llamada ‘la pequeña Cuenca’ por sus casas colgantes sobre el Maimona. El nombre de la población se vincula a la presencia de la Reina Leonor de Portugal para sanarse de sus dolencias. Con rincones de gran belleza natural generados por el paso del río. Cuenta con siete reservas biológicas y especies de gran valor como la gineta o el gato montés. Prolifera la agricultura ecológica, lo que garantiza una alimentación saludable como forma de vida. Entre los platos de su gastronomía figura la olla, “ollicas” en sus diferentes variantes.