Lavadero
El antiguo lavadero, además de permitir lavar la ropa, ya que en las casas no había agua corriente, era un punto de encuentro para las mujeres de la villa que allí reunidas, cantaban, contaban historias y se ponían al día de los sucesos de la vida cotidiana.
El lavado a mano era una faena muy dura, especialmente en invierno cuando el agua estaba muy fría. El jabón utilizado era hecho en casa con sosa y grasa, normalmente de cerdo, la que sobraba de la matanza.