Situada en el límite de la comarca, linda con la del Alto Mijares. Enclavada entre dos cerros cuenta con huellas de la Edad del Bronce. Posee un interesante casco antiguo donde sin duda destacan el convento de las Carmelitas Descalzas y la Torre del Molino, que algunos vinculan con Aníbal. Acoge numerosas fuentes y lugares de alto valor ecológico donde se puede contemplar arces o tejos. La Vía Verde de Ojos Negros cruza la población en un sugestivo recorrido. Las cerezas son su producto estrella con la exquisita variedad del rabo corto. La fiesta de la cereza se celebra a finales de mayo, principios de junio.