Pueblo de origen árabe, con calles empinadas, escalonadas y cortas situado a las puertas del Parque Natural de la Sierra de Espadán. Destaca el paisaje de olivos cultivados en bancales con innumerables ribazos de piedra seca, mientras que las huertas se concentran en el fondo del valle, donde se sitúa la población. De las antiguas construcciones han sobrevivido una torre defensiva medieval y un aljibe. También destaca la Casa-Palacio, la Iglesia Parroquial, que alberga un retablo gótico de principios del siglo XV y el ribat o monasterio fortificado del siglo XII en el que destaca la Torre del Homenaje, actualmente restaurada y visitable.